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INFORMACIÓN SOBRE PEELING
Nuestra piel
se ve constantemente sometida a agresiones tanto externas
(sol, viento, contaminación) como internas (tabaco). En nuestro
clima y cultura, la exposición intensa y reiterada a los rayos
del sol durante el verano acelera el proceso de envejecimiento
cutáneo. Esto se traduce en la aparición de múltiples arrugas
finas, fundamentalmente alrededor de los ojos y la boca y
pigmentaciones (pecas, manchas generales). La cara y las manos
al ser las zonas más expuestas son también las más afectadas.
Se
han propuesto diversas TÉCNICAS NO QUIRÚRGICAS.
Una de las más recientes son los peelings químicos.
Se entiende por peeling la eliminación de
la capa córnea de la piel mediante determinados productos.
El
peeling químico es una técnica del tratamiento de las zonas dañadas
que consiste en la eliminación controlada mediante sustancias
químicas de las capas más superficiales de la piel. Las células
nuevas que se forman durante el proceso de reparación producen
una piel más lisa, firme y con un aspecto más joven.
Las arrugas finas de la cara son susceptibles de
tratamiento mediante este tipo de tratamiento. Además puede
servir para corregir cicatrices superficiales, depresiones o
irregularidades de la superficie cutánea (como después de acné
juvenil o varicela), manchas e hiperqueratosis cutáneas.
Se
aplica una mascarilla ó solución en aquellas áreas de la cara
que se desea tratar. La solución se puede aplicar a toda la
cara o a algunas áreas específicas tales como boca y región
de alrededor de los ojos o mejillas.
Los
peelings químicos no requieren anestesia para su realización
ni ingreso hospitalario. Pueden emplearse en toda la cara o bien
en zonas específicas como la frente o la zona de alrededor de
la boca. Si bien no eliminan el exceso de piel, mucha gente
puede beneficiarse de ellos para el tratamiento de las
arrugas finas o de otras lesiones como por ejemplo las manchas
solares ó del embarazo y las cicatrices post-acné.
También
pueden aplicarse para el tratamiento de otras enfermedades de la
piel como el acné activo, con excelentes
resultados, siempre bajo la supervisión de un médico
especialista en Dermatología o Cirugía Plástica.
Para la realización del peeling químico empleamos
dos tipos de sustancias: el ácido tricloroacético (T.C.A), y
los alfa-hidroxiácidos. Cada uno tiene su indicación específica
en un tipo determinado de pacientes.
PEELING
PROGRESIVO:
Los alfa-hidroxiácidos son ácidos débiles que están
presentes en las frutas y la leche. Aplicados sobre la piel
tienen un efecto exfoliante y a la vez promotor del crecimiento
epidérmico. Por esto a la vez que se produce la eliminación de
las arrugas superficiales, mejora la calidad de la piel. El más
utilizado por sus buenos resultados es el ácido glicólico.
Los peeling químicos
con alfa-hidroxiácidos pueden aplicarse a todo tipo de pieles y
son muy efectivos para el tratamiento de las arrugas
finas, pigmentaciones ó manchas y queratosis ó
durezas y asperezas que aparecen como consecuencia de la
exposición solar. Su efecto máximo se alcanza al cabo de
varias sesiones. Al ser ácidos débiles producen un mínimo
enrojecimiento y descamación de la piel, por lo que no es
necesario suspender las actividades cotidianas tras su
aplicación. Además no producen alteraciones en el color de
la piel.
PEELING RÁPIDO: Los peelings químicos con T.C.A. tienen
un efecto más profundo y producen una descamación y un
enrojecimiento intenso de la piel. Se utilizan en el tratamiento
de rejuvenecimiento rápido, cicatrices de
acné, fotoenvejecimiento intenso o pigmentaciones
ó manchas muy extensas. Se realizan en una sola sesión
y no requieren anestesia.
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